El artículo anterior se centró en el feedstock necesario para realizar el moldeo por inyección de metal (MIM). Este artículo tratará la primera etapa del proceso MIM: el mezclado. En resumen, el mezclado consiste en tomar el polvo metálico, los aglutinantes plásticos y de parafina, y mezclar estos ingredientes en una mezcladora. 1 Esta mezcla se procesa después mediante una extrusora de doble husillo. El aglutinante de parafina se conoce como aglutinante primario y los plásticos son el aglutinante secundario. La mezcladora, como se 1 indicó en la publicación sobre feedstock, combina estos ingredientes para que el material tenga una densidad uniforme en todo el lote, lo que constituye la primera etapa clave del control del proceso.
Feedstock para moldeo por inyección de metal
El polvo metálico se mezcla con aglutinantes plásticos y de parafina en una proporción aproximada de 40 % de aglutinante y 60 % de metal. Este porcentaje puede variar según el tamaño del polvo y la contracción deseada del utillaje. Las piezas MIM pueden contraerse entre un 16-21 % desde su estado inicial de moldeo (conocido como estado verde) hasta el estado final tras la sinterización. Esta proporción se conoce como carga de polvo. Existen dos métodos habituales para mezclar materiales MIM: mediante una mezcladora planetaria o una mezcladora tubular. Estas mezcladoras combinan el material a temperatura ambiente o con calentamiento. Cuando se calienta, el material se mezcla a una temperatura que hace que los aglutinantes se fundan. El mezclado continúa hasta que el polvo metálico queda recubierto uniformemente por los aglutinantes. A continuación, la masa se enfría y se peletiza. Ambos procesos de mezclado se realizan por lotes y garantizan que el polvo metálico quede recubierto uniformemente por los aglutinantes. La mezcla peletizada resultante, conocida como feedstock, queda entonces lista para la máquina de moldeo.
La mezcladora planetaria utiliza un proceso por lotes y es más lenta. Produce mezclas poco uniformes e introduce más variables que otras mezcladoras disponibles. La mezcladora tubular, que también emplea un proceso por lotes, es el método preferido por OptiMIM. Ofrece mayor productividad y crea mezclas uniformes con menos variables.
Mezclado
El mezclado se realiza internamente en OptiMIM. Este enfoque ofrece varias ventajas. Se pueden crear mezclas personalizadas para clientes con requisitos específicos o que necesiten un metal concreto para su pieza. Los costes también son inferiores, ya que los materiales necesarios se mantienen internamente, lo que elimina la necesidad de que un tercero mezcle los metales y realice el mezclado del material. Además, es posible igualar la contracción de distintos materiales y del utillaje existente, lo que da como resultado una pieza mejor y más uniforme para el cliente.
La tercera parte de esta serie se centrará en el aspecto de moldeo del proceso MIM. Para obtener más información o realizar consultas sobre el mezclado, contacte con el equipo.
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